|
BARUCH
LEV: "Un sistema contable creado hace 500 años no vale ya
para los tiempos de Internet"
Este profesor de contabilidad y finanzas postula desde hace
ocho años un nuevo sistema de valoración de las empresas.
En la economía de, intangibles como la marca o la investigación
no constan en un balance, basado en transacciones, que fue
creado hace 500 años por un monje.
100
o 0, riesgo total
La UE y EE UU estudian cambios de los informes de empresas
en Bolsa
TEXTO:
Javier Martín
"Los
intangibles han existido siempre; pero con la llegada de las
nuevas tecnologías ha cambiado drásticamente la estructura
de las empresas, en donde los intangibles son el principal
valor de los negocios de economías desarrolladas. En 70 años,
los intangibles han subido del 30% al 63% en las principales
500 empresas de Estados Unidos". Baruch Lev, profesor de contabilidad
y finanzas, conversa con Ciberp@ís en su despacho de
la Universidad de Nueva York.
Pregunta.
¿El actual sistema contable acaba sus días?
Respuesta.
El sistema contable se basa en transacciones. Ventas, compras,
pago de intereses, préstamos... Cualquier cosa que no sea
una transacción no queda registrada en la contabilidad. Quizás
esto servía hace cien años, porque la mayor parte del valor
procedía de las transacciones: compro a 10 y lo vendo a 12.
En tiempos de Internet los negocios son más complejos. La
mayor parte del valor se genera antes de la transacción. Si
una compañía farmacéutica desarrolla una medicina revolucionaria,
y consigue la aprobación de las autoridades, inmediatamente
sube la acción. Sin embargo, el sistema contable no registra
nada de esto porque no hay ni una transacción. Es posible
que se produzca al cabo de tres años, cuando la empresa empieza
a vender el producto. Así que la contabilidad en la actual
economía tarda muchísimo en registrar estas cosas; sólo lo
hace al final del proceso, pero el proceso empieza con la
I+D: fracasas, te conceden la patente, el software funciona,
o no, estas cosas no quedan reflejadas.
P.
¿Cree que la antigua y la nueva economía, tras la crisis bursátil,
han equilibrado su sistema de valoración?
R.
Piense en dos grandes compañías farmacéuticas, por ejemplo,
Pfizer y Merck (entre sus fármacos se encuentran los tratamientos
contra el sida). Estoy convencido de que disponen del mismo
material de laboratorio, de las mismas materias primas. De
ahí no sacan ventaja. Las diferencias proceden de la investigación,
de los científicos, de sus comerciales; básicamente, de sus
valores intangibles.
P.
De repente, el mercado ha dejado de creer en las compañías
de Internet, el summun de la intangibilidad. ¿Por qué?R. Lo
que ocurre con Internet es lo mismo que ocurre con cualquier
invento revolucionario. Siempre el mundo se volvió loco, con
la electricidad, con los ferrocarriles, con el automóvil.
En un primer momento el fenómeno se dispara, luego te das
cuenta de que cuesta mucho hacer dinero con ello, incluso
si tiene éxito, y no hay duda de que todo eso tuvo éxito.
Pero en una economía competitiva no está claro si vas a poder
ganar dinero, a menos que tengas una patente. A principios
del siglo XX había más de 250 fabricantes de coches en EE
UU. La gente estaba entusiasmada y las acciones se dispararon.
Ahora sólo quedan tres, básicamente dos, porque Chrysler es
parte de Daimler Benz.
P.
Con la crisis parece que otra vez las compañías que fabrican
cosas tienen más éxito que las que fabrican ideas.
R.
No creo que eso sea cierto. Daimler fabricaba coches y
ahora tiene muchas pérdidas. Tienen problemas compañías de
la antigua y de la nueva economía.
P.
¿Y respecto a Internet?
R.
Todavía creo que dentro de los principales negocios habrá
algunos con éxito, ciertamente no 20 o 30, pero sí uno o dos.
Probablemente, America Online tendrá gran éxito y e-Bay, y
también Amazon. Habrá un participante destacado como Yahoo!,
o quizá dos, en cada pequeño segmento del mercado, pero no
más.
P.
Es difícil entender que el hijo valga más que el progenitor,
que la empresa de agendas Palm valga más que su madre 3Com.
¿Cómo es posible?
R.
Palm era tan sólo un intangible, no había nada más que ideas
y patentes. 3Com era una compañía que luchó contra Cisco y
tuvo muchos problemas. Hay muchos ejemplos como éste. Hughes
Electronics, una empresa de satélites, es filial de General
Motors (GM). Hughes vale más que GM, la mayor compañía de
automoción del mundo. GM pertenece a la antigua economía con
mucho activo físico, y Hughes, básicamente, es patentes, ideas,
software. Creo que estas cosas están vivas y se regeneran,
los mercados suben y bajan, pero de una silla ya no se obtiene
valor. Se obtiene valor del pensamiento de las personas. Proponer
nuevas ideas; de ahí procederá el valor. Se trata de un nuevo
mundo y los modelos comerciales antiguos ya no funcionan.
P.
¿Y por qué es tan importante que una empresa se gaste dinero
en subvencionar estudios a sus empleados?
R.
Porque uno de los intan gibles básicos es la innovación, que
depende del conocimiento de los empleados. Las empresas del
siglo XXI no sólo están más conectadas que ninguna anterior,
sino que son más dependientes que nunca de sus empleados.
P.
Entre tanto despido eso suena bastante bien.
R.
El 71% de las 500 primeras empresas norteamericanas fueron
fundadas por personas que modificaron o replicaron innovaciones
desarrolladas en sus antiguos trabajos. La urgencia para innovar
constantemente también significa actualizar constantemente
la fuerza laboral de la empresa y retener a los mejores.
P.
¿Con tanto intangible volando, es más importante que nunca
la buena información?
R.
La gran volatilidad de los mercados de capital, las subidas
y bajadas de las acciones, es por una información deficiente.
De ahí la necesidad de mi método de informes financieros.
P.
Para que una empresa sea transparente, ¿qué información debe
proporcionar?
R.
La primera es del descubrimiento y del aprendizaje. Aportación
de nuevas ideas, nuevos productos, nuevos servicios. Luego,
la puesta en práctica, porque muchas de las cosas que uno
descubre al final no funcionan. Quiero saber cómo se consiguen
patentes. La última parte es la comercialización. Eso es el
apartado "ingresos de innovación".
P.
¿Cómo se mide?
R.
A partir de dos aspectos: aportar nuevas ideas e introducirlas
en el mercado. Los móviles fueron desarrollados por los laboratorios
de AT&T en los setenta. Tenían la tecnología, pero contrataron
a una consultora para que les dijera si la gente los usaría.
La consultora dijo que no. ¿Para qué iban a necesitar algo
así? AT&T dejó morir el proyecto. Así que la innovación tiene
dos fases: una consiste en tener ideas y desarrollarlas tecnológicamente,
y la segunda es sacarlas al mercado. Por eso hay que saber
qué porcentajes de las ventas proceden de productos y servicios
introducidos en los tres últimos años. A eso lo llamo "ventas
de innovación2".
P.
¿Lo aplica alguien?
R.
La empresa 3M lo hace desde hace 6 o 7 años. El 25% de
sus ventas proceden de productos introducidos en los tres
últimos años. Esto significa que inventan muchos productos
nuevos y que son capaces de comercializarlos. No siempre sucede
así: Wall Street Journal dijo que la última innovación de
Procter&Gamble (P&G) fueron los pañales hace 25 años (una
patente en EE UU sólo vale para 20 años). O sea, P&G debería
tener unos beneficios de innovación nulos. Por eso, el balance
es insuficiente para conocer la salud de una empresa. Si observas
un gasto excesivo en I+D aquí, pero demasiado poco en comercialización,
entonces es una pérdida de tiempo y de dinero.
P.
En 1994, AOL trató de capitalizar sus gastos de obtención
de clientes y fue multada?
R.
Efectivamente, argumentó que muchos de los clientes que se
apuntaron a una oferta gratuita seguirían siéndolo, como así
fue, cuando se acabara la oferta. Fue acusada de manipulación
y obligada a colocar de una vez gastos por 50.000 millones.
Hoy da risa al ver que AOL vale en Bolsa 20 billones de pesetas
y que, efectivamente, sus abonados superan los 30 millones.
100
o 0, riesgo total
Cuando se llena un avión, el negocio se acaba. Sin embargo,
su sistema de reservas sigue funcionando. Su límite de negocio
es el tamaño del mercado, no el del avión. El avión es la
vieja economía (Iberia), lo tangible; el software de
reservas, la nueva economía (Amadeus), lo intangible. En este
ejemplo se ven tres de las características de los intangibles:
la no rivalidad, la no escasez y los efectos de comunicación
(se acaban beneficiando del aumento de internautas).
Hay
básicamente tres tipos de intangibles: la innovación, la marca
y la organización, caso de Dell. Sus ordenadores no se ven
en los escaparates. Su mayor valor es la cadena de ventas
por Internet. Ese sistema de ventas (intangible) vale más
que las ganancias por venta de ordenadores (tangible). Y esa
diferencia cotiza en la Bolsa. Pero el intangible más habitual,
el que permite vencer a la competencia y subir precios, es
la investigación. El éxito absoluto de una innovación es el
que se patenta y se comercializa. No hay más que pensar en
los dodotis o la Viagra.
Pero
el fracaso es también el fracaso absoluto. Lev dice que es
otra característica de los intangibles: "En el negocio físico,
siempre se vende el local. La prueba de este riesgo es que
el 10% de las patentes juntan el 81%-93% del valor de todas".

|